Cuando el pecado sale a la luz, la verdadera prueba de la fidelidad comienza. Éxodo 32 nos muestra tres respuestas posibles: excusas, obediencia costosa y amor sacrificial. Y apunta a un Mediador que hizo lo que ningún hombre pudo.
Cuando Dios manda a las esposas a someterse a nosotros, El está poniendo sus vidas a nuestro cuidado.



