¿Vives intentando ganar la aceptación de Dios, o usas la gracia como excusa para vivir sin vigilancia? Pedro responde ambos errores recordándonos que fuimos redimidos por la sangre preciosa de Cristo para vivir con esperanza, santidad y temor reverente.
Cuando Dios manda a las esposas a someterse a nosotros, El está poniendo sus vidas a nuestro cuidado.


