El décimo mandamiento es el único que apunta exclusivamente al interior del corazón, y por eso es el más aterrador de todos. Descubre qué prohíbe, qué ordena y cómo el evangelio de Cristo es la única cura para un corazón codicioso.
Cuando Dios manda a las esposas a someterse a nosotros, El está poniendo sus vidas a nuestro cuidado.


