Texto: Hebreos 13:20-21
«Y el Dios de paz, que resucitó de entre los muertos a Jesús nuestro Señor, el gran Pastor de las ovejas mediante la sangre del pacto eterno, los haga aptos en toda obra buena para hacer Su voluntad, obrando Él en nosotros lo que es agradable delante de Él mediante Jesucristo, a quien sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén».
Reflexión: Por más fieles que sean los pastores humanos, nunca podrán llenar las necesidades más profundas de nuestra alma. Ellos fallarán, porque son pecadores. Pero hay un Pastor que nunca falla: Jesucristo, que dio su vida por las ovejas y resucitó. Solo Él puede hacernos aptos para hacer la voluntad de Dios. Los pastores humanos son regalos, pero el gran Pastor es la fuente de todo lo que necesitamos. Que nuestra confianza última esté en Él.
Aplicaciones:
- ¿Estás depositando en tus pastores expectativas que solo Cristo puede cumplir?
- Hoy, agradece a Jesús por ser el Pastor que dio su vida por ti.
Oración: Señor Jesús, gran Pastor de las ovejas, gracias por Tu sacrificio y resurrección. Ayúdame a confiar en Ti por encima de cualquier hombre. Hazme apto para Tu voluntad. Amén.
