La iglesia no es su proyecto personal, sino "la casa de Dios". Esta verdad fundamental cambia nuestra perspectiva sobre todo lo que hacemos en la iglesia, incluyendo el liderazgo.
La iglesia no es su proyecto personal, sino "la casa de Dios". Esta verdad fundamental cambia nuestra perspectiva sobre todo lo que hacemos en la iglesia, incluyendo el liderazgo.
