Pastorear implica mucho más que predicar el domingo. En una cultura que rechaza el involucramiento personal, este llamado es contracultural. Los pastores no son solo comunicadores; son pastores. Y la iglesia necesita permitir que la pastoreen.
Pastorear implica mucho más que predicar el domingo. En una cultura que rechaza el involucramiento personal, este llamado es contracultural. Los pastores no son solo comunicadores; son pastores. Y la iglesia necesita permitir que la pastoreen.