Una iglesia puede tener todo lo externo perfecto, pero si la Palabra de Dios no es central, falta lo esencial. Descubre por qué la Palabra debe ser la autoridad suprema que guía toda la vida de la iglesia.
Una iglesia puede tener todo lo externo perfecto, pero si la Palabra de Dios no es central, falta lo esencial. Descubre por qué la Palabra debe ser la autoridad suprema que guía toda la vida de la iglesia.